bannerhistodef

NUESTROS FUNDADORES

Luis María Baudouin (Louis Marie Baudouin, 2 de Agosto de 1765 – 12 de Febrero de 1835) fue un sacerdote francés, restaurador de seminarios después de la Revolución Francesa y fundador de la Congregación de las Ursulinas de Jesús. Cuando tenía 32 años huyó del régimen del Terror y debió exiliarse en España, lugar donde permaneció cuatro años.

Luego de adquirir el suficiente conocimiento de trabajos manuales y de religiosidad, regresó a Francia en agosto de 1797, en un momento en que la Iglesia se encontraba desgarrada: todo el clero o parte de él obedecía a la autoridad social y las Iglesias fueron destruidas o vendidas, siendo utilizadas como almacenes o talleres.

En esta difícil situación, Luis María descubrió su misión: abrir escuelas, formar sacerdotes, acompañar en la fe a los jóvenes y a las familias, cuidar y estimular a los enfermos. Es en ese momento en que se encuentra con Carlota Ranfray (Charlotte Ranfray), religiosa Hospitalaria, que había sido expulsada de su comunidad durante la Revolución.

Carlota escuchó nuevamente el llamado del Señor y a sus 45 años decidió incorporarse al trabajo apostólico que realizaba Luis María con jóvenes y enfermos, para que el Reino de Dios volviera a reinar la región. Después de 25 años en su echar raíces y dar vida a la nueva familia religiosa, tomó el nombre de Sor Saint Benoit. Luís María fue nombrado párroco de Chavagnes donde fundó en 1802 la primera comunidad de religiosas del Verbo Encarnado. Con el tiempo, adquirió nuevas responsabilidad y cargos.

El Obispo de Lucon lo nombró en 1821 Vicario General y Superior del Seminario. Desde ese cargo ayudó a las hermanas del Verbo Encarnado en sus problemas con el Obispo, quien no tomaba en cuenta los proyectos que Sor Saint Benoit le presentaba. Entre 1825 y 1828 ocurren varios acontecimientos: Luis María renunció a su cargo de Superior del Seminario y se estableció en Chavagnes, la Congregación del Verbo Encarnado fue reconocida por el gobierno francés y un día, camino de Saintes, fallece Sor Saint Benoit mientras visitaba a sus comunidades.

Ya anciano, Luis María vio renacer su comunidad de Religiosos con algunos profesores del nuevo seminario de Chavagnes y fundó la Congregación de las Ursulinas de Jesús en la ciudad de Edimburgo, Escocia. Falleció el 12 de Febrero de 1835 a la edad de 70 años. Los Religiosos del Verbo Encarnado recordarían sus últimas palabras: “María es vuestra madre“, y las Ursulinas de Jesús: “La caridad es un amor sin medidas… ámense unas a otras

El 20 de diciembre de 2012 el Papa Benedicto XVI reconoció sus virtudes heroicas mediante un Decreto por el que le dio el título de Venerable.

Luis María Baudouin
Carlota Ranfray
Luis María Baudouin – Luçon 28/01/1828

"La única razón infalible... es la del Verbo Encarnado"

Luis María Baudouin – Luçon 28/01/1828

INICIOS EN ANCUD

Virgen del Pilar

Durante los años 50, el entonces Obispo de Ancud, Monseñor Augusto Salinas Fuenzalida, solicitó a tres sacerdotes españoles que trabajaban en la localidad, la posibilidad de conseguir de parte alguna Congregación Religiosa en Europa, a algún grupo de Hermanas que viniesen en misión a la Isla de Chiloé. El Padre Jesús García escribe a la Congregación de las Hermanas Ursulinas de Jesús, dándoles a conocer la necesidad que se presentaba en la Isla Grande.

Después de un largo discernimiento, se envían 5 hermanas desde España, quienes llegan con el propósito de trabajar en una Escuela en el barrio La Arena, sin embargo, en el transcurso del viaje se les comunica que se harán cargo de un internado de huérfanas. Las primeras Hermanas que arriban en Ancud, un 30 de noviembre de 1953 eran Magdalena de San José, Lucía Quintana, Cándida Ortiz, Marta Pinedo y María Larragueta.

Las Hermanas venían con la misión de educar y acompañar a un grupo de jóvenes y niñas huérfanas dentro del alero de la espiritualidad. De esta forma, nace y se establece la Congregación de las Hermanas Ursulinas de Jesús en Ancud, lugar de fundación de la Congregación en Chile.

A lo largo de los años, la Congregación se ha dedicado a continuar con la Misión inicial de educar y favorecer a los jóvenes de escasos recursos y a aquellos que provienen de apartados lugares del archipiélago de Chiloé.

Con este propósito, la Fundación imparte Enseñanza Básica y Enseñanza Media de carácter Técnico Profesional, donde las alumnas pueden acceder a un régimen de internado, de acuerdo a la necesidades presentes en la zona. Continuamos potenciando el crecimiento personal de nuestros estudiantes, privilegiando lo que favorezca el logro de la plenitud del Ser.